Participante
El primero a los 19. Sé lo que es llegar a un sitio sin entender del todo qué haces ahí, y lo que se te queda dentro cuando vuelves a casa.
Por eso no llamo «beneficiarios» a las personas.
Jesús Fernández Prieto · Fundador de Plusers
Desde los 19 he conocido a personas emprendedoras de muchos tipos, y con bastantes de ellas he acabado montando proyectos con impacto social. A día de hoy me dedico a esto.
Si escribes a Plusers, te contesto yo o te contesta Aina. No hay nadie más.
Por dónde empieza esto
No era gente con dinero ni con estructuras detrás. Era gente que había decidido montar algo —una asociación, un proyecto, una idea con forma— porque veía un problema delante y no le daba la gana mirar para otro lado. Emprendedores sociales, aunque entonces ninguno lo llamaba así.
Eso me reordenó la cabeza más que el viaje en sí. Entendí que detrás de cada proyecto que cambia algo hay siempre una persona concreta que un día se puso a montarlo, casi siempre con menos medios de los que hacían falta.
Desde entonces me he dedicado a eso: a conocer a esas personas y a trabajar con ellas para que sus proyectos existan de verdad. Primero desde dentro, montando los míos. Después ayudando a montar los de otros.
Este año el SEPIE me nombró Embajador Erasmus+, y ya he terminado el mandato. Entre medias he estado en casi todos los lados de la mesa de este programa, que es de lo único que de verdad presumo.
Sigo pensando que el activo de una entidad social no es su presupuesto: es la persona que decide sostenerla. Todo lo que hacemos en Plusers sale de ahí.

Esto es el trabajo de verdad
Training Course en Hungría, septiembre de 2025. Lo pongo entero porque explica mejor que cualquier párrafo qué hace exactamente alguien que acompaña proyectos europeos — y porque la parte bonita de las fotos es la que menos trabajo cuesta.








Si algo de esto os encaja, contádnoslo. Aunque sea para preguntar cómo se organiza una semana así y hacerlo vosotras por vuestra cuenta.
Escribir a Jesús →Los cuatro sitios
Y eso importa más de lo que parece: quien solo ha visto el programa desde un despacho no sabe lo que es explicarle a una familia por qué su hija se va once días a Rumanía.
El primero a los 19. Sé lo que es llegar a un sitio sin entender del todo qué haces ahí, y lo que se te queda dentro cuando vuelves a casa.
Por eso no llamo «beneficiarios» a las personas.Montar el grupo, gestionar los vuelos, resolver lo que se rompe a las once de la noche en un albergue de otro país. La parte que no aparece en ningún formulario.
Por eso sé qué se subestima al presupuestar.Diseño, redacción, indicadores, justificación. Aprender qué puntúa de verdad y qué es relleno que nadie lee.
Por eso escribo pensando en quien evalúa.Acompañando a entidades de fuera, con sus prioridades y su forma de trabajar. Aquí se aprende a decir que no, que es lo que más cuesta.
Por eso solo entro donde creo que puede salir.La parte que no es consultoría
En 2020 cofundé UPlanet, una ONG con sede en Málaga que trabaja el desarrollo de la juventud a través del medio ambiente y el crecimiento personal, con proyectos de cooperación en Uganda, Mauritania y Líbano. Soy su responsable de proyectos europeos.
UPlanet es entidad acreditada Erasmus+. Ocho proyectos internacionales liderados, más de 100.000 € gestionados en el año de más actividad, más de 300 personas jóvenes movilizadas y una red de entidades socias en Europa, África y Oriente Medio.
Lo cuento porque cambia la conversación: cuando hablamos de tesorería tensa, de una junta que no lo ve claro o de la semana antes de un cierre de convocatoria, no lo hago desde fuera.
Qué es y qué no es
Es un reconocimiento del Servicio Español para la Internacionalización de la Educación a personas con trayectoria dentro del programa, para que lo den a conocer y ayuden a que llegue a más sitios. Lo digo porque da una idea de por dónde va la información que publico.
Lo que no es: ni un cargo, ni una acreditación oficial de Plusers, ni ninguna clase de trato de favor en una evaluación. Plusers es una consultoría privada e independiente y no representa a la Comisión Europea, al SEPIE ni al INJUVE. Quien evalúa vuestra solicitud no sabe quién la ha escrito, y así debe ser.


El tamaño real
Fingir tamaño es el error clásico de este sector: la web habla de «nuestro equipo de expertos» y luego contestan los correos desde una cuenta genérica. Aquí no hay equipo de expertos: estamos Aina y yo, y un grupo de gente de confianza que entra cuando el proyecto lo pide.

Somos los dos que leyéis cuando escribís, los dos que vamos a la primera llamada y los dos que escribimos vuestro proyecto. No hay comercial que promete una cosa y técnico que después descubre que no era eso, porque no hay comercial.
Trabajamos juntos en esto desde hace años y decidimos juntos a quién le decimos que sí. Eso explica bastante bien por qué Plusers funciona como funciona: aquí no hay un comité que apruebe clientes por facturación, hay dos personas que tienen que estar de acuerdo en que la misión merece la pena.

Alrededor hay más gente: personas que forman, que facilitan, que gestionan movilidades sobre el terreno o que dominan un área concreta del programa. No están en nómina y no las vamos a llamar «nuestro equipo de expertos» en una web, pero llevamos años trabajando con ellas y son parte de que un proyecto aprobado acabe bien ejecutado.
Lo que esto significa para vuestra entidad: que cuando un proyecto necesita a alguien que no somos nosotros, ya sabemos a quién llamar — y no os lo cobramos como «gestión de proveedores».
Que quien lee tu correo es quien va a escribir tu proyecto. No hay comercial que promete y técnico que después descubre que no era eso.
Que no podemos coger todo lo que llega: diez proyectos por convocatoria, y ese es el techo. A veces tardamos un día más en contestar. Preferimos eso a hacerlo mal.
Porque el trabajo que hacemos depende de conocer bien a la entidad, y eso no se delega en alguien que entró el mes pasado.
En primera persona
Entre 45 y 90 minutos, sin reloj y sin guion. Quiero saber a quién acompañáis, de qué vivís y qué haríais si pudierais. Si en esa conversación saco un dosier, lo he hecho mal.
Ningún código, plazo ni importe sale de mi memoria. Se comprueba en INJUVE si es juventud y en SEPIE si es educación de personas adultas. Un dato mal citado delante de quien conoce el programa cuesta más que diez artículos buenos.
Y explico por qué, y dejo algo útil igualmente. Un no bien explicado ahorra meses de trabajo, y en un sector donde todo el mundo se conoce, se cuenta.
Lo que no hago nunca: escribir a alguien que no me ha escrito antes. Si te llega un mensaje frío con mi nombre, no soy yo.
Antes de escribirme
Escribir a un consultor da pereza. Escuchar cómo trabaja durante una hora, no.
La newsletter
Sostener el equipo, financiar lo que ya hacéis, medir el impacto, abrir la entidad a Europa sin romper lo de dentro. Sin regalo de entrada, sin descarga a cambio del correo y sin secuencia comercial detrás: un tema desarrollado, una cifra del sector con su fuente y tres lecturas de otra gente que merecen la pena. Y os podéis ir cuando queráis.
Y se puede responder. Cada número sale de una cuenta de persona, no de un «no-reply». Si respondéis contándome vuestro caso, os contesto yo — de hecho es de donde salen la mitad de los temas.
Solo usamos el correo para mandaros la newsletter. Ni lo compartimos ni lo usamos para nada más. El envío lo gestiona EmailOctopus, con doble confirmación. Cómo tratamos vuestros datos.
La única cosa que os pedimos
Quiénes sois, qué hacéis y qué te gustaría hacer. Lo leo yo. Y si no os puedo ayudar, te lo digo y te dejo algo útil igualmente.
Te contesta una persona en 48 h laborables. Siempre Jesús o Aina.
O directamente a jesus@plusers.eu — el correo lo lee Jesús.