Sostener la entidad

Google Workspace gratis para vuestra entidad, paso a paso

Cinco minutos de pantalla para el trámite concreto. Si lo que buscáis es el panorama completo de software gratis para entidades, ese está en otro sitio; esto es solo cómo se hace este.

La respuesta corta

El trámite tiene cuatro pasos: solicitar en Google for Nonprofits, verificar la entidad, tener un dominio propio y entrar en la consola de administración con una cuenta de ese dominio. El paso donde falla casi todo el mundo es el último: a la consola no se entra con vuestra cuenta personal de Google, sino con la que se crea durante la verificación.

Antes de seguir

Este artículo es el trámite concreto de Google Workspace, en cinco minutos. Si lo que queréis es entender el panorama completo —qué otras herramientas hay gratis para vuestra entidad, cuánto se ahorra y por dónde empezar—, ese es el otro artículo, y probablemente es el que os interesa leer primero.

Bien. Suponemos que ya sabéis qué es esto y que queréis hacerlo. Vamos al trámite.

Lo que hay que tener antes de empezar

Tres cosas, y sin ellas no se puede avanzar:

  • La entidad registrada, con sus datos de inscripción a mano: nombre exacto, domicilio y número de registro. Tienen que coincidir literalmente con lo inscrito.
  • Un dominio propio. No sirve una dirección de gmail: lo que os dan es precisamente poder crear correos en vuestro dominio.
  • Media hora sin interrupciones. El proceso encadena tres plataformas distintas y se pierde el hilo con facilidad.

Y una comprobación previa que ahorra el disgusto: la solicitud pide confirmar que vuestra organización no es un centro educativo ni una universidad, ni un hospital ni una organización sanitaria, ni un organismo público. Una asociación, una ONG o una fundación sí encajan.

Los cuatro pasos, en orden

  1. Solicitud. Entráis en Google for Nonprofits y creáis una solicitud nueva para vuestra entidad. Si administráis más de una organización, cada una lleva su solicitud.
  2. Verificación. El proceso os deriva a un verificador externo, que contrasta vuestros datos con los registros públicos. Este es el paso lento: puede resolverse en unos días o quedarse atascado. La solicitud pasa de «solicitada» a «verificada» cuando sale adelante.
  3. Gestión de productos. Una vez verificada, dentro de vuestra cuenta aparece el catálogo. Ahí activáis Google Workspace para organizaciones sin ánimo de lucro.
  4. Consola de administración. Desde ahí se reparte todo: cuentas, almacenamiento, permisos.

El error de la consola

Este apartado es la razón de ser del artículo, porque es donde se queda encallada media España.

Durante la verificación del dominio, el proceso os hace crear una cuenta nueva, del tipo nombre@vuestraentidad.org. Google genera un perfil con esa cuenta.

Esa cuenta, y solo esa, entra en la consola de administración. No entra vuestra cuenta personal de Google. No entra la cuenta desde la que iniciasteis el trámite. Si intentáis acceder con cualquier otra, la consola simplemente no os deja, sin explicar por qué — y la conclusión natural es pensar que algo ha fallado en la verificación, cuando lo que falla es la puerta por la que estáis llamando.

Anotad esa cuenta y su contraseña en un gestor de contraseñas de la entidad, con acceso de al menos dos personas. Es el mismo consejo que damos para el EU Login y para el OID: ningún acceso crítico de la organización puede vivir en la cabeza de una sola persona.

Crear las cuentas del equipo

Ya dentro, la parte útil. En el apartado de usuarios vais creando las cuentas del equipo: una por persona, con el correo de la entidad.

Tres decisiones que conviene tomar antes de empezar a crear cuentas, porque después cuesta deshacerlas:

  • Criterio de nombres. ¿nombre@ o nombre.apellido@? Elegid uno y respetadlo. Y reservad las direcciones de función —info@, proyectos@— que son las que sobreviven a las personas.
  • Quién tiene permisos de administración. Dos personas. Ni una, por el riesgo; ni cinco, por el desorden.
  • Qué pasa cuando alguien se va. Decidid ya si su cuenta se suspende, se transfiere o se archiva. Es una conversación de cinco minutos hoy y de dos semanas dentro de dos años.

El almacenamiento compartido que os dan es muy superior a los 15 GB de una cuenta gratuita, y el paquete incluye herramientas de IA con límites de uso más amplios que la versión libre. Un recordatorio, porque la tentación es evidente: meter datos personales de las personas a las que acompañáis en una herramienta de IA sigue siendo un tratamiento de datos, con las obligaciones de siempre. Para redactar un cartel, ningún problema. Para el listado de participantes menores de edad, pensadlo dos veces.

Preguntas que nos hacen sobre esto

¿Puedo usar mi cuenta personal de Google para administrar el Workspace de la entidad?

No. A la consola de administración solo se entra con una cuenta del dominio de la entidad, que se crea durante el proceso de verificación. Con la cuenta personal, aunque sea la que inició el trámite, no vais a poder entrar.

¿Qué pasa si la verificación se queda bloqueada?

Pasa, y a veces durante mucho tiempo. Suele deberse a que algún dato no coincide con lo que consta en el registro de asociaciones. Revisad que el nombre, el domicilio y el número de registro sean exactamente los inscritos, y volved a intentarlo.

¿Hace falta pagar algo?

La licencia de Workspace para entidades sin ánimo de lucro no se paga. Lo único que cuesta dinero es el dominio, que son unos pocos euros al año.

El paso que puedes dar hoy sin nosotros

Comprobad hoy una sola cosa: si el dominio con el nombre de vuestra entidad está libre. Si lo está, registradlo. Cuesta menos que una comida y es el requisito que bloquea todo lo demás — y os sirve igual aunque nunca lleguéis a hacer este trámite.

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